Situar la fase
Identificar detención, investigación, acusación, juicio o recurso y las actuaciones pendientes.
Defensa penal · Salud pública
Entiende qué te atribuyen y prepara tu defensa
¿Te investigan por tráfico de drogas o has recibido una citación? Un abogado puede revisar lo que se te atribuye, la prueba que consta y qué actuación necesitas en esta fase.

Empecemos por lo que te preocupa
Información para decidir
El primer paso es distinguir una investigación penal de un expediente administrativo por consumo o tenencia. Una carta con una propuesta de multa y una citación judicial no se contestan del mismo modo. Si estás detenido, solicita asistencia letrada ante la autoridad que te custodia; puedes designar abogado o pedir que se nombre de oficio conforme al procedimiento.
Identificar detención, investigación, acusación, juicio o recurso y las actuaciones pendientes.
Revisar atestado, registros, incautaciones, declaraciones y análisis disponibles.
Separar lo atribuido a cada persona, la finalidad alegada y los indicios que la sostienen.
Valorar diligencias de defensa, medidas cautelares, juicio y alternativas legalmente posibles.
Saber qué está en juego
La calificación depende de la conducta, su finalidad y las circunstancias acreditadas.
El Código Penal contempla tráfico, cultivo, elaboración y otras formas de promover o facilitar el consumo ilegal, así como posesión con esos fines. No es necesario que se acredite una venta en todos los supuestos. La ausencia de cobro tampoco permite concluir automáticamente que una entrega carece de relevancia penal.
El consumo o la tenencia pueden tener consecuencias administrativas en los supuestos previstos por la normativa de seguridad ciudadana. Se revisa qué autoridad ha iniciado el expediente y qué hechos describe. Afirmar que una sustancia era para uso propio no resuelve por sí solo una acusación penal ni elimina cualquier posible sanción.
La persona investigada tiene derechos de defensa, incluido no autoincriminarse. Antes de decidir cómo declarar conviene conocer qué se atribuye y consultar con el abogado. La estrategia debe apoyarse en hechos reales y en prueba lícita; no en alterar documentos, coordinar relatos o eliminar comunicaciones.
Lo que hay que contrastar
Una acusación no se valora sólo por una cantidad de gramos ni por quién se encontraba en un lugar.
Interesa comprobar qué se intervino, cómo se identificó, el resultado del análisis y la correspondencia entre muestras y efectos. La sustancia, cantidad y composición pueden influir en la calificación. Las incidencias de custodia o análisis se estudian de forma concreta: alegar un defecto no anula automáticamente todo el procedimiento.
Se examina la base y alcance de las entradas, registros, intervenciones o acceso a dispositivos cuando formen parte de las diligencias. También el contexto de mensajes, vigilancias y declaraciones. La defensa puede plantear la revisión de garantías y la práctica de prueba pertinente a través de los cauces legales.
Vivir en el inmueble, viajar en el vehículo o conocer a otra persona investigada no define por sí solo el papel de cada uno. Hay que contrastar conocimiento, disponibilidad, actuaciones y los indicios invocados. Del mismo modo, negar la propiedad formal no excluye automáticamente cualquier forma de participación.
Los informes clínicos o de tratamiento pueden ser pertinentes si existe una relación jurídicamente relevante con los hechos. Deben ser reales y valorarse junto al resto del expediente. Tener una adicción no implica automáticamente exención de responsabilidad ni una reducción concreta de pena.
Decisiones del procedimiento
Cada fase necesita una decisión propia y un presupuesto que explique qué trabajo comprende.
La situación personal exige revisar los motivos de la medida y las circunstancias que se aportan al órgano judicial. El abogado puede estudiar alegaciones y recursos, además de documentación sobre arraigo u otros datos pertinentes. La prisión provisional no es una condena, pero tampoco desaparece únicamente por negar los hechos.
La intervención de un bien y su eventual decomiso requieren un análisis diferenciado, especialmente si pertenece a un tercero. Se revisa la resolución, la conexión atribuida con el delito y la documentación de titularidad y uso. La devolución puede necesitar una petición y prueba específicas.
Con las actuaciones disponibles se comparan prueba de cargo, prueba de defensa y calificación. Si se plantea una conformidad, deben explicarse las consecuencias de lo que se acepta y las opciones existentes. No es una salida automática ni una decisión que deba tomarse sólo por la promesa de terminar antes.
Conviene separar asistencia inicial, instrucción, medidas cautelares, juicio, recursos y ejecución. Los gastos de procurador o informes, cuando procedan, deben quedar claros. Si ya tienes defensa, indica la fase y las próximas actuaciones para que cualquier cambio se organice correctamente.
Para aprovechar la consulta
Puedes escribirnos aunque te falte algún documento. Explica qué tienes y qué necesitas aclarar.
Documento completo, órgano que lo envía, número de procedimiento y fecha señalada.
Atestado, declaraciones, registros, análisis y escritos a los que tengas acceso legítimo.
Resoluciones sobre libertad, prisión o intervención de dinero, vehículos y otros efectos.
Documentos reales sobre titularidad, trabajo, residencia, tratamiento o circunstancias discutidas.
Un primer paso sencillo
No necesitas conocer el nombre del procedimiento. Explica qué ha pasado, qué te gustaría resolver y si hay alguna fecha próxima.
Recibimos tu consulta y comprobamos la disponibilidad de un abogado que pueda estudiar el asunto. Indica también la localidad relacionada con el caso.
Antes de contratar se confirma la identidad del abogado, el trabajo incluido, los honorarios y los posibles gastos. Podrás aclarar qué cubre cada fase del encargo. Podrás confirmar su colegiación en el Censo General de Letrados de la Abogacía Española.
El servicio jurídico lo presta bajo su responsabilidad el abogado colegiado que acepte el asunto. Una vez formalizado el encargo, acordaréis la documentación necesaria y el siguiente paso.
Preguntas frecuentes
Información general para preparar tu consulta. La valoración de tu caso corresponde al abogado que lo estudie.
No debe aplicarse una tabla de cantidades como garantía. La finalidad, la sustancia y el conjunto de circunstancias y pruebas forman parte del análisis jurídico.
No necesariamente. El Código Penal también contempla otras formas de favorecer o facilitar el consumo ilegal. La conducta concreta debe estudiarse.
Tienes derecho a asistencia letrada en los términos legales. Si estás detenido puedes designar abogado y, si corresponde, se activa el nombramiento de oficio. Informa al profesional de cualquier declaración ya realizada.
Una sanción administrativa no equivale a una condena penal. Primero hay que identificar qué procedimiento se ha seguido y qué resolución existe.
Puede solicitarse un estudio del estado del procedimiento y las actuaciones disponibles. Importan los señalamientos y plazos, así como organizar la intervención con la defensa existente si la hay.
No existe una atribución automática por convivir. La acusación debe apoyarse en hechos y pruebas relativos a cada persona, que la defensa puede contrastar.
Cada duda, en su lugar
Si tu situación reúne varios problemas, cuéntalos juntos para que el profesional valore cómo encajan.
Empezamos por escucharte
El portal recibe tu consulta inicial. Confirmaremos si hay un abogado disponible para valorarla. Antes de contratar conocerás al profesional, el alcance y las condiciones del encargo.
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