¿Necesitas aclarar una decisión o un problema de tu negocio?Empieza contándonos qué ha pasado

Apoyo jurídico para empresas, autónomos, socios y administradores.

Abogados mercantilistas. Cuéntanos qué necesita tu negocio.

Un contrato que vas a firmar, un socio con el que ya no te entiendes o una factura que no llega a cobrarse pueden afectar a tu negocio de formas muy distintas. El derecho mercantil ayuda a ordenar esas relaciones y a preparar decisiones: desde cómo funciona una sociedad hasta cómo reclamar, negociar o llevar a cabo una operación.

Con tus palabras Servicio por abogados colegiados Honorarios claros
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Explícalo con tus palabrasNosotros te ayudamos a situar el primer paso.
Información para orientarte antes de contratar

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¿Cómo puede ayudarte un abogado mercantil?

Cuéntanos qué necesitas y qué quieres conseguir. El primer paso es distinguir tu posición de la de la empresa, revisar los documentos y controlar las fechas. Con esa base se puede valorar una solución pactada o la defensa que proceda, conociendo el alcance del encargo y sus costes antes de contratar al abogado que lo acepte.

Un abogado mercantil puede ayudarte a prevenir un problema o a encauzar uno que ya existe. El punto de partida es entender la relación, los documentos y lo que quieres conseguir, con una propuesta de actuación y costes que puedas valorar.

El servicio jurídico lo presta el abogado colegiado que acepte el encargo. Antes de contratar conocerás su identidad, las actuaciones incluidas, los honorarios y los posibles gastos.

01

Revisar antes de comprometerte

Detectar puntos que conviene aclarar antes de firmar un contrato, entrar en una sociedad o aceptar obligaciones: precio, alcance, salida, garantías y quién puede comprometer a cada parte.

02

Ordenar el conflicto y sus pruebas

Separar hechos, documentos e importes discutidos. Un desacuerdo entre socios, un incumplimiento y una deuda del administrador no tienen los mismos requisitos ni se resuelven con el mismo escrito.

03

Negociar con un objetivo claro

Preparar una propuesta y documentar el intento de acuerdo cuando sea necesario. Puede buscarse el pago, la continuidad de una relación o una salida ordenada sin renunciar de antemano a la defensa judicial.

04

Decidir cómo defender tu posición

Valorar la acción, el órgano competente, los plazos y los costes. Si existe urgencia, estudiar medidas de protección; si hay insolvencia, identificar la vía especializada que corresponde.

Decisiones y conflictos diferentes

Qué necesitas resolver en tu negocio.

Estas áreas ayudan a situar la consulta. Se estudia la relación concreta y tu posición, sin confundir los derechos de la sociedad, los socios, los administradores o los acreedores.

Constitución y reglas de la sociedad

Preparación de estatutos y pactos entre socios, forma de administración y organización de decisiones. Se revisa que los compromisos privados encajen con las reglas legales y societarias, sin confundir pacto, escritura e inscripción.

Conflictos entre socios y acuerdos

Derechos de información, juntas, acuerdos discutidos, bloqueo y posibles salidas. La respuesta puede ser pedir documentación, negociar, transmitir participaciones o estudiar una impugnación o separación si reúne los requisitos.

Deberes y responsabilidad de administradores

Revisión de decisiones, conflictos de interés y posibles reclamaciones. Se distingue el daño causado a la sociedad o a una persona de la responsabilidad por determinadas deudas: no nace automáticamente por ocupar el cargo.

Contratos e incumplimientos entre empresas

Suministros, servicios y colaboración comercial: obligaciones, entregas, duración, preavisos, garantías y consecuencias del incumplimiento. Si existe una relación de agencia, hay que comprobar sus reglas propias, sin trasladarlas sin más a otros contratos.

Facturas impagadas y reclamaciones

Estudio del crédito, vencimiento, pagos e incidencias, tanto para reclamar como para responder a una reclamación. Se valoran negociación, intereses y costes de cobro cuando procedan, y la vía judicial adecuada a la documentación.

Compra, venta y reorganización de negocios

Revisión jurídica de participaciones, activos, contratos y garantías en una operación. Una compraventa no es lo mismo que una fusión o escisión; cada estructura tiene sus acuerdos, trámites y efectos para socios, acreedores y trabajadores.

Ley de Sociedades de Capital — Real Decreto Legislativo 1/2010 (abre otra pestaña)

Entender tu posición

La sociedad, sus socios y quienes la administran

La sociedad, sus socios y sus administradores pueden tener posiciones diferentes. Identificar quién decide, quién reclama y qué documentos existen ayuda a ordenar la consulta.

Preparar reglas que sirvan cuando haya que decidir

Constituir una sociedad no consiste sólo en elegir un nombre y repartir participaciones. Conviene concretar cómo se administra, qué decisiones requieren acuerdo y qué compromisos asume cada socio. Los estatutos, la escritura y el pacto entre socios cumplen funciones distintas y deben ser compatibles. Un pacto privado puede regular inversión, dedicación o salida, pero no sustituye las reglas obligatorias ni se impone automáticamente a la sociedad. Si el negocio ya funciona, revisa qué documentos se firmaron y qué cambios se hicieron después: una decisión nueva debe encajar con esa estructura, no sólo con lo que se habló al empezar.

Responder a un conflicto entre socios con hechos y documentos

Cuando aparece un desacuerdo, hay que identificar si se discute una decisión concreta, el acceso a la información, la gestión o la continuidad en la sociedad. Reúne convocatoria, orden del día, acta y comunicaciones, además de estatutos y pactos. Tus derechos y las mayorías dependen de la forma social y de la cuestión. Un acuerdo contrario a la ley, a los estatutos o al interés social puede ser impugnable, pero una mera discrepancia no basta. Deben comprobarse el motivo, quién está legitimado y el plazo, y valorar cómo documentar la negociación sin perder de vista esos límites.

Separar gestión, daño y deuda del administrador

Un administrador debe informarse, actuar con diligencia y lealtad y gestionar sus conflictos de interés. Eso no significa que todo negocio fallido genere responsabilidad personal. Si se reclama un daño, hay que distinguir el perjuicio de la sociedad del sufrido directamente por un socio o acreedor y estudiar la conducta que lo produjo. Otra cuestión es la responsabilidad por determinadas deudas posteriores a una causa de disolución cuando se incumplen los deberes legales. Importan el momento de la causa, el nombramiento, las obligaciones reclamadas y las actuaciones realizadas. Una garantía personal firmada exige, además, revisar su propio alcance.

Estudiar una salida sin confundir las vías

Si quieres dejar de ser socio, primero hay que saber cómo puedes transmitir tu participación y qué restricciones existen. Puede negociarse una compraventa o examinarse un derecho de separación cuando concurra una causa legal o estatutaria; querer marcharse no obliga siempre a los demás a comprarte. La valoración, el pago, las garantías y la documentación de la salida merecen atención. Tampoco es lo mismo dejar el cargo de administrador que transmitir participaciones o disolver la sociedad. Si el problema es que la empresa no puede atender sus obligaciones, la respuesta debe coordinarse con el análisis de insolvencia.

Ley de Sociedades de Capital — Real Decreto Legislativo 1/2010 (abre otra pestaña) Código Civil — obligaciones y contratos (abre otra pestaña) Ley Orgánica 1/2025 — eficiencia del Servicio Público de Justicia (abre otra pestaña) Texto refundido de la Ley Concursal — Real Decreto Legislativo 1/2020 (abre otra pestaña) Código de Comercio (abre otra pestaña)

Revisar antes de comprometerte

Contratos, cobros y operaciones con una revisión previa

Un contrato, una factura y una compra de negocio requieren comprobaciones distintas. La revisión debe conectar las obligaciones pactadas con lo que realmente se ha hecho.

Un contrato debe explicar qué ocurre si las cosas cambian

Además del precio, un contrato necesita aclarar el alcance de lo contratado, las entregas, cómo se acepta el trabajo, la duración y las condiciones de salida. Revisa anexos, garantías, responsabilidades y facultades de quienes firman. Si después aparece un incumplimiento, esas reglas se leen junto con lo realmente ejecutado y las comunicaciones. Puede estudiarse exigir el cumplimiento, pactar ajustes o resolver cuando proceda, con los daños que puedan acreditarse. No todo retraso autoriza a cancelar o dejar de cumplir. En agencia, distribución y otras colaboraciones, la calificación de la relación es importante: no se trasladan automáticamente preavisos e indemnizaciones de un contrato a otro.

Reclamar una factura empieza por reconstruir la operación

Relaciona el pedido o contrato con la entrega del producto o la prestación del servicio, la aceptación, la factura y el vencimiento. Anota pagos parciales, devoluciones y motivos de la discrepancia. Así se distingue lo pendiente de cobro de lo realmente discutido. Cuando resulte aplicable la Ley de Morosidad, se estudian también intereses y costes de cobro, con sus requisitos; no es la misma regla que una deuda de consumo. Como marco general B2B, la ley prevé treinta días naturales en defecto de pacto y limita la ampliación pactada a sesenta, con sus reglas de cómputo y las especialidades aplicables.

Elegir la vía de reclamación y preparar también la defensa

El monitorio puede servir para reclamar una deuda dineraria documentada, líquida, determinada, vencida y exigible. Antes hay que comprobar la prueba, el domicilio del deudor y el intento de negociación que sea exigible. No debe confundirse el monitorio nacional con el europeo ni deducirse que una factura asegura el cobro. Si eres quien recibe la reclamación, conserva la notificación y revisa el plazo para pagar u oponerte con razones. La oposición, la continuación del litigio y la ejecución tienen requisitos propios. Conviene estudiar desde el inicio no sólo la acción, sino los costes y las posibilidades reales de cobro.

Comprar o reorganizar un negocio exige saber qué se transmite

Comprar participaciones no es lo mismo que adquirir activos, una actividad o una unidad de negocio. La revisión jurídica debe concretar el objeto y estudiar contratos, compromisos, deudas, facultades, garantías y condiciones de cierre. También hay que coordinar los efectos laborales o de otras materias cuando existan. Si la operación es una transformación, fusión, escisión o cesión global, su marco general está en el libro primero del Real Decreto-ley 5/2023, con procedimientos y especialidades propios. El proyecto y la información a socios, trabajadores y acreedores no se sustituyen por llamar compraventa a una operación que tenga otra naturaleza.

Código Civil — obligaciones y contratos (abre otra pestaña) Código de Comercio (abre otra pestaña) Ley de Sociedades de Capital — Real Decreto Legislativo 1/2010 (abre otra pestaña) Ley 1/2000 — Enjuiciamiento Civil (abre otra pestaña) Ley 12/1992 — contrato de agencia (abre otra pestaña) Ley 3/2004 — morosidad en operaciones comerciales (abre otra pestaña) Ley Orgánica 1/2025 — eficiencia del Servicio Público de Justicia (abre otra pestaña) Estatuto General de la Abogacía Española — Real Decreto 135/2021 (abre otra pestaña) Real Decreto-ley 5/2023 — libro primero, modificaciones estructurales (abre otra pestaña)

Elegir la vía y controlar las fechas

Negociar, controlar los plazos y preparar la defensa

La negociación, el procedimiento y el plazo se estudian juntos. La materia y las reglas de competencia determinan la vía, no sólo que una de las partes tenga una empresa.

Negociar con una propuesta y una constancia adecuadas

Desde el 3 de abril de 2025, muchas demandas civiles y mercantiles requieren acreditar un intento previo de solución mediante un MASC. No obliga a alcanzar un acuerdo ni significa que siempre haya que ir a mediación: la negociación directa o entre abogados puede encajar cuando cumple los requisitos. Debe definirse el conflicto, elegir una forma adecuada y guardar la prueba de la invitación, su recepción y las fechas. No cualquier requerimiento de pago lo acredita por sí solo. Además, la prueba del intento se distingue del contenido confidencial de las propuestas, sujeto a las reglas y excepciones legales.

No perder de vista el plazo por estar hablando

Las acciones no tienen todas el mismo plazo. Una factura, un acuerdo de junta, una decisión del consejo o una terminación contractual pueden exigir cálculos diferentes. La negociación que reúne los requisitos legales puede interrumpir la prescripción o suspender la caducidad, con reglas sobre cuándo se reinicia o reanuda el cómputo. No toda conversación informal produce ese efecto ni el plazo para usar el intento negociador concede automáticamente un año extra para demandar. Si la espera amenaza la utilidad de la futura resolución, el abogado puede estudiar medidas cautelares y su calendario específico, sin prometer su concesión.

Escoger la vía por la materia, no sólo por la palabra empresa

Las Secciones de lo Mercantil de los Tribunales de Instancia conocen las materias que les atribuye la ley. No todo contrato entre empresas se demanda allí: una reclamación puede corresponder a la Sección Civil, y su competencia territorial tampoco viene fijada por donde hayas buscado abogado. Se revisan acción, domicilios y reglas especiales. La insolvencia, los planes de reestructuración y la exoneración de personas naturales necesitan su propio análisis concursal, no una promesa de borrar deudas. Del mismo modo, los conflictos laborales y de consumo deben separarse antes de escoger un procedimiento y una estrategia.

Decidir con un encargo y unos costes comprensibles

Una revisión contractual, una negociación y un procedimiento judicial no son el mismo encargo. Antes de contratar debes conocer la identidad del abogado colegiado que acepte el asunto, las actuaciones incluidas, los honorarios y los posibles gastos de procurador, notaría, registro, peritos u otros terceros cuando procedan. También interesa valorar prueba, importe y solvencia: una sentencia favorable no equivale por sí sola a cobrar. Si se alcanza un acuerdo, debe explicar obligaciones, fechas y garantías; para ejecutarlo directamente puede necesitar una formalización específica. Puedes empezar contándonos tu situación y las fechas pendientes por WhatsApp al 620 367 008.

Ley Orgánica 1/2025 — eficiencia del Servicio Público de Justicia (abre otra pestaña) Ley 1/2000 — Enjuiciamiento Civil (abre otra pestaña) Código Civil — obligaciones y contratos (abre otra pestaña) Ley de Sociedades de Capital — Real Decreto Legislativo 1/2010 (abre otra pestaña) Ley Orgánica 6/1985 — Poder Judicial (abre otra pestaña) Texto refundido de la Ley Concursal — Real Decreto Legislativo 1/2020 (abre otra pestaña) Ley 3/2004 — morosidad en operaciones comerciales (abre otra pestaña) Estatuto General de la Abogacía Española — Real Decreto 135/2021 (abre otra pestaña) Código de Comercio (abre otra pestaña)

Lo importante en tu situación

Dos cuestiones importantes desde el principio.

Lo que quieres conseguir y las fechas del asunto deben revisarse juntos.

Qué posición defiendes y qué documentos la explican

No es lo mismo consultar en nombre de la sociedad que defender un derecho como socio, administrador o acreedor. El contrato, los estatutos, las actas y las comunicaciones permiten identificar qué se ha acordado, qué se discute y qué falta por acreditar.

Qué plazo hay y qué actuación necesitas

Una conversación no amplía automáticamente el tiempo para reclamar. Debe revisarse la acción, el efecto de una negociación formal y cualquier notificación pendiente. Antes de contratar, el encargo concretará las actuaciones, los honorarios y los posibles gastos.

A tu ritmo, con el siguiente paso claro

De tu consulta al siguiente paso.

La revisión puede organizarse en cuatro pasos, adaptados a si quieres prevenir un riesgo, negociar o responder a un conflicto abierto.

La modalidad de atención y la disponibilidad del profesional se confirman antes de contratar.

01

Cuéntanos qué quieres resolver

Explica tu papel, quién es la otra parte y qué resultado buscas. Señala firmas, juntas, vencimientos y notificaciones pendientes para ordenar las prioridades desde el principio.

02

Relacionar documentos y hechos

Revisar contrato, estatutos o actas junto con facturas, pagos y comunicaciones. Identificar qué está acreditado, qué se discute y qué información falta para valorar la actuación.

03

Comparar las opciones

Valorar negociación, acuerdos societarios o reclamación, con sus requisitos, plazos, costes y posibles riesgos. Si hay insolvencia u otra materia distinta, delimitarla antes de elegir la vía.

04

Acordar el encargo y actuar

Conocer al abogado que acepte el asunto y las actuaciones incluidas. Si decides contratar, fijar el alcance, los honorarios y los siguientes pasos, dejando constancia de lo negociado o presentado.

Para aprovechar la consulta

Qué documentos ayudan a estudiar el asunto.

No todos los asuntos necesitan lo mismo. Estos grupos ayudan a preparar la consulta; el abogado concretará qué documentos son relevantes para tu caso.

  1. 01

    Quién interviene y con qué facultades

    Datos de las partes, tu relación con la sociedad y, si corresponde, escritura, estatutos, nombramientos, poderes y pactos entre socios. Permiten distinguir quién contrata o reclama y en nombre de quién.

  2. 02

    Contrato, operación o acuerdo

    Versión firmada del contrato y sus anexos, pedidos o propuestas, o convocatoria, orden del día y acta de la junta. Incluye las modificaciones que hayan cambiado las obligaciones iniciales.

  3. 03

    Entrega, importes y pagos

    Facturas, albaranes, justificantes del servicio, transferencias, abonos y devoluciones. En conflictos societarios u operaciones, la información económica relevante para la decisión o el daño que se examina.

  4. 04

    Comunicaciones y fechas

    Correos, requerimientos, propuestas de negociación y notificaciones, con su fecha y constancia de recepción. Ayudan a reconstruir el conflicto y a controlar los plazos sin confundirlos con una conversación informal.

Preguntas frecuentes

Preguntas frecuentes sobre derecho mercantil.

Respuestas para situar la consulta, sin complicarte el primer paso.

Información general actualizada el 8 de septiembre de 2026. La valoración de tu caso corresponde al abogado que lo estudie.

¿Qué asuntos puede estudiar un abogado mercantilista?

Problemas relacionados con sociedades, socios y administradores, contratos empresariales, impagos y operaciones de compra o reorganización. También puede ayudarte a revisar un compromiso antes de firmarlo. Lo primero es delimitar el asunto: que exista una empresa no convierte en mercantil cualquier conflicto laboral, tributario, penal o de consumo, ni evita un análisis concursal si hay insolvencia.

¿Puedo pedir ayuda como socio aunque la empresa ya tenga abogado?

Tu posición y la de la sociedad pueden no coincidir. Explica si buscas defender un derecho personal, cuestionar un acuerdo o estudiar un daño a la propia sociedad. Es importante identificar a quién representará el abogado y cuál será el encargo. Reúne los estatutos, pactos, comunicaciones y documentación de la decisión que te preocupa.

¿Un pacto de socios sustituye a los estatutos?

No. Son instrumentos distintos que deben coordinarse. El pacto puede recoger compromisos entre quienes lo firman, pero no permite dejar sin efecto normas obligatorias ni se impone por sí solo a la sociedad o a terceros. Conviene revisar qué debe estar en estatutos y cómo se documentarán inversión, decisiones, transmisión y salida.

¿Puedo obligar a los demás socios a comprar mi parte?

No existe ese derecho por el simple deseo de marcharte. Se estudian los pactos, las restricciones de transmisión y si concurre alguna causa legal o estatutaria de separación. Si se negocia una venta, también hay que acordar valoración, forma de pago y garantías. Salir del capital, cesar como administrador y disolver la sociedad son decisiones distintas.

¿Cuándo puede responder personalmente un administrador?

Depende de la causa de la reclamación. Puede estudiarse un daño vinculado a su conducta, una garantía personal asumida o la responsabilidad por determinadas deudas posteriores cuando se incumplen deberes ante una causa de disolución. No basta decir que la empresa debe dinero. El análisis debe identificar fechas, actuación, perjuicio, obligaciones y la acción adecuada.

¿Qué documentos hacen falta para una factura impagada?

Además de la factura, prepara contrato o pedido, albaranes o justificantes del servicio, comunicaciones sobre su aceptación, vencimiento y pagos realizados. Incluye incidencias o devoluciones: permiten conocer lo que la otra parte discute. No es una lista obligatoria idéntica para todos los casos; el abogado concretará la prueba necesaria y si encaja monitorio, otra reclamación o una negociación.

¿Se pueden reclamar intereses y gastos de cobro?

Cuando se cumplen los requisitos de la Ley de Morosidad en una operación comercial, pueden corresponder intereses y compensación por costes. Deben revisarse el contrato, el vencimiento, el cumplimiento del acreedor, los pagos y la responsabilidad del retraso. No se aplica sin más a consumo ni se calcula todo desde la fecha de emisión de cualquier factura.

¿El monitorio evita tener que negociar previamente?

No debe darse por hecho. El monitorio nacional se analiza junto con el requisito de negociación previa y sus excepciones; la ley exceptúa expresamente el monitorio europeo, que es un procedimiento distinto. Además, el nacional exige que la deuda reúna condiciones de importe determinado, liquidez, vencimiento, exigibilidad y documentación. Tener una factura no garantiza su admisión ni su cobro.

¿Negociar me da más tiempo para demandar?

Puede tener efectos sobre la prescripción o la caducidad si el intento reúne los requisitos legales, pero el cálculo no es automático. Hay que saber qué acción se ejercita, cuándo empezó su plazo, cómo se comunicó la negociación y cuándo terminó. El tiempo durante el que sirve el intento a efectos de procedibilidad no sustituye el plazo de la acción.

¿Qué se revisa antes de comprar una empresa?

Primero se define si vas a adquirir participaciones, activos o una actividad. Después se examinan los documentos societarios, contratos, deudas y compromisos, facultades, garantías y condiciones de cierre, junto con los efectos de otras materias cuando procedan. Una fusión o escisión tiene un procedimiento distinto. La revisión permite identificar y tratar riesgos, no prometer que no existe ninguno.

¿Y si la empresa ya no puede pagar sus obligaciones?

Debe estudiarse si existe insolvencia y qué medidas societarias, de negociación o concursales corresponden. Cerrar o dejar inactiva la sociedad no elimina por sí solo sus obligaciones. La Segunda Oportunidad se refiere a la exoneración de personas naturales bajo requisitos, no a borrar automáticamente deudas de cualquier sociedad. Esa situación requiere un análisis especializado diferente del cobro de una factura aislada.

¿Cuánto cuesta contratar y cómo empiezo?

Depende del alcance: revisar un contrato, negociar, preparar una operación o asumir la defensa de un procedimiento. Antes de contratar conocerás al abogado colegiado que acepte el asunto, sus honorarios, las actuaciones y los gastos previstos. Puedes empezar escribiendo al 620 367 008: explica tu papel, qué necesitas resolver y si hay alguna firma, junta o notificación pendiente.

Mercantil: información por localidad y territorio

Consulta los recursos de tu zona. La modalidad de atención y la disponibilidad del abogado se confirman al estudiar el asunto; este directorio no identifica oficinas físicas.

Empezamos por escucharte

Tu consulta tiene un primer paso. Cuéntanos qué necesitas resolver.

El portal recibe tu consulta inicial. Confirmaremos si hay un abogado disponible para valorarla. Antes de contratar conocerás al profesional, el alcance y las condiciones del encargo.

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Si prefieres el correo: info@rubenpolabogados.com

Para empezar, basta con:
  • Explicar brevemente tu situación
  • Contar qué duda quieres resolver
  • Indicar si has recibido una resolución o comunicación

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